La Paz, Bolivia, 5 de agosto de 2026.- En la segunda parte de la jornada, Bolivia Lab continuó con el segundo día de sus charlas magistrales del Laboratorio y Clínica de Proyectos Cinematográficos con un panel dedicado a “Mercados audiovisuales: estrategias y oportunidades”, en el que participaron Lidiana Reis, directora del mercado SAPI (Brasil); Gabriela Sandoval, de SANFIC Industria (Chile); y Marilha Naccari, de ECM+LAB, Encuentro de Coproducción del Mercosur.
La actividad, realizada también de manera virtual, reunió a los equipos de los proyectos seleccionados del laboratorio con tres referentes de mercados audiovisuales de la región, quienes compartieron el funcionamiento, la misión y las oportunidades que ofrece cada uno de sus espacios, además de recomendaciones concretas para que los proyectos puedan ser seleccionados.
El panel arrancó con Lidiana Reis, quien explicó el origen y el propósito de SAPI. El mercado nació en 2014 como un espacio de pensamiento en torno a la producción brasileña y con el tiempo se consolidó como un punto de conexión para profesionales del mundo audiovisual. “SAPI es un espacio no solamente de pensamiento, también de mercado de conexiones; traemos productoras y agentes claves de la industria brasileña y no solo brasileña, sino iberoamericana”, señaló.
Reis subrayó que la misión de SAPI va más allá de lo comercial: “Nuestra misión no es solamente el mercado, es crear nuevas voces brasileñas e iberoamericanas”. Detalló que el espacio incluye proyecciones de películas, el Premio Cora enfocado en mujeres cineastas de Brasil, talleres, masterclasses, workshops, un programa de aceleración para empresas audiovisuales, un pitch para proyectos universitarios y un encuentro de coproducción. “No queremos solo espacio de negocio, también acciones sociales en Brasil e iberoamérica”, agregó, destacando que SAPI busca articularse con otros espacios para consolidarse como una plataforma completa para el cine brasileño y latinoamericano.
Gabriela Sandoval presentó SANFIC Industria, el área de industria del Festival Internacional de Cine de Santiago, que este año llega a su vigésima edición y que, por primera vez, se trasladará al mes de noviembre. El festival, con 15 años de trayectoria, nació con el objetivo de internacionalizar proyectos y realizar un mapeo del panorama latinoamericano, trabajando en redes y en el complemento con otros mercados de la región, con una conexión particular hacia el cine chileno e iberoamericano.
Sandoval explicó que, a partir de la pandemia, SANFIC abrió una ventana online y lanzó el WIP (Work in Progress) Iberoamericano, dirigido a proyectos de ficción y documental. “El nivel de calidad de las películas es esencial, vemos que no sea solo un espacio de premios”, comentó, y dio recomendaciones para que los proyectos puedan ser seleccionados en esta instancia. También detalló otros programas del espacio: Santiago Lab laboratorio de proyectos cuyo perfil cambia cada año y que este 2026 combinó a productores y directores de amplia trayectoria con nuevos talentos, enfocado en la producción audiovisual; Santiago Series Lab, una modalidad online con mentorías individuales y focalizadas para proyectos de series, producción y documental; Santiago Social Lab; Productoras Net; Chile Industry Academy; una incubadora enfocada en cine de diversidad sexual; y Santiago Net.
Marilha Naccari presentó ECM+LAB, el Encuentro de Coproducción del Mercosur, que cumple 10 años de trayectoria. Naccari explicó que, si bien el espacio nació enfocado en la región del Mercosur, sus fuentes de financiamiento lo han llevado a ampliarse hacia las oportunidades que presenta toda Iberoamérica. “Nosotros tenemos un espacio que no es demasiado grande y así poder tener interacciones con todos y conocer a todos”, indicó, subrayando que el encuentro busca mantener un formato cercano que permita el diálogo directo entre los participantes.
Naccari detalló que ECM+LAB ofrece tanto instancias de laboratorio como de negocios, y que la selección de proyectos se basa en la propuesta y en la diversidad. “No es que no tienes posibilidades, si no necesitas tener diversidad”, afirmó, invitando a los realizadores a no desanimarse por no encajar en un perfil único, sino estudiar a los mercados y para saber en cual es mejor postular tu proyecto..
Durante el panel también se abordó el desafío que representan los proyectos que incorporan inteligencia artificial, un tema en el que, según se comentó, el mercado europeo ya cuenta con normativa específica, mientras que en Latinoamérica la regulación aún está pendiente.
Lidiana Reis se refirió además a los errores más comunes de los proyectos y a cómo la irrupción de las plataformas de streaming en Brasil transformó por completo el panorama del mercado. Para ella, contar con una estrategia clara es fundamental antes y después de acudir a un mercado audiovisual, y recomendó a los realizadores llegar informados sobre cómo operan estos espacios y cuáles son sus criterios de selección.
Se consultó sobre qué hace perder el interés en un proyecto a los mercados, Reis fue clara: no se debe “quemar” un proyecto presentándolo sin estrategia, es fundamental mantener el dossier actualizado y evitar un uso excesivo de inteligencia artificial. Según explicó, los mercados evalúan tanto la viabilidad artística como la viabilidad financiera de cada propuesta, por lo que, además de contar con un buen contenido, es clave que los realizadores se informen a fondo sobre dónde y cómo buscar financiamiento.



