La Paz, Bolivia, 5 de agosto de 2026.- Bolivia Lab llevó a cabo el segundo día de sus charlas magistrales dentro del Laboratorio y Clínica de Proyectos Cinematográficos, con un panel dedicado a explorar los procesos creativos, los desafíos y las búsquedas del cine documental contemporáneo.
La actividad se realizó este 5 de agosto a las 10:00 (hora Bolivia) de manera virtual a través de la plataforma Zoom, y reunió a las asesoras Viviana Saavedra, Lorena Muñoz y Gabriela Aparici con los equipos de los proyectos seleccionados para el laboratorio, en una conversación centrada en “Poéticas y procesos de cine documental”.
Durante el panel, las tres especialistas coincidieron en un punto de partida común: el perfeccionismo puede convertirse en un obstáculo para sacar adelante un proyecto documental. “Lo perfecto es enemigo de lo bueno”, señaló la guionista y directora argentina Lorena Muñoz, invitando a los realizadores a recordar que la perfección no existe y que enfocarse en ella puede hacer perder de vista lo esencial del proceso creativo.
Muñoz también se refirió a lo que significa enfrentarse a uno mismo al momento de construir un documental. “Confiar en la intuición que nosotros mismos tenemos con nuestros proyectos es algo muy importante, es tratar de hacer el proyecto lo más interesante posible para el espectador”, afirmó.
En esa misma línea, Viviana Saavedra, directora y fundadora de Bolivia Lab, compartió su experiencia personal en la realización de su última película, Tras las huellas de un dinosaurio, en la que tuvo que enfrentarse a su propio pasado para poder concretar el proyecto. Saavedra habló de cómo el proceso de hacer un documental puede transformar a quien lo realiza, permitiéndole llegar a una mejor versión de sí mismo y de su obra.
Por su parte, Gabriela Aparici complementó la conversación destacando la importancia de dejarse guiar por las sensaciones durante el proceso creativo. “Dejarse llevar con las sensaciones a veces es una gran elección”, expresó, y añadió que es preferible “no pensar en el proceso creativo con una conclusión, sino dejar otras puertas abiertas”.
Aunque las tres asesoras aportaron miradas distintas, el panel llegó a un consenso compartido: confiar en el proceso de la película es algo personal, y lidiar con las emociones que surgen en el camino es parte inevitable del trabajo documental.
Hacia el cierre de esta primera parte del encuentro, Viviana Saavedra recordó la meta que impulsa a Bolivia Lab: “Tenemos una meta en Bolivia Lab, llegar a mostrar el cine a todos, incluyendo pueblos. Si se preguntan por qué, es para que la gente sienta lo que yo he sentido. El documental nos hace ser conscientes y generosos, tomar el riesgo y la sensación de lo que te mueve y de lo que te motiva”. Saavedra invitó también a los participantes del laboratorio a identificar su propia mirada dentro de la pluralidad de enfoques que ofrece un espacio de formación como este, y a reconocer hasta dónde debe llegar el acompañamiento de las asesoras para permitir que fluya la versión propia de cada proyecto.



